Reglas ortográficas de la b y terminar la ficha de la sesión anterior. 26/05/26
Descripción de la actividad: Durante este sesión se trabajó una ficha centrada en la ortografía de la letra «b», la aplicación de reglas ortográficas y el reconocimiento visual de palabras mediante una sopa de letras. Las actividades consistían en completar palabras con la letra «b», relacionar palabras con su regla ortográfica correspondiente y realizar una sopa de letras.
Además, las alumnas tuvieron que finalizar actividades pendientes de la sesión anterior del día 21/05/26, concretamente la creación de un cuento utilizando cuatro palabras del dictado.
¿Qué hice?: Durante esta sesión tuve que dividir mi atención entre las alumnas que estaban realizando la ficha nueva y aquellas que todavía tenían tereas pendientes de la semana anterior. Además de supervisar el trabajo académico, gran parte de mi intervención estuvo centrada en gestionar actitudes, motivación y autonomía ante las actividades.
C. y M. comenzaron terminando la ficha pendiente de la semana anterior, concretamente la terea de la creación del cuento, ya que no la habían terminado en la sesión anterior. Ambos consiguieron terminarla correctamente. Después, comenzaron la ficha nueva de ortografía de la letra «b». C. logró completar toda la ficha de esta sesión, mientras que M. se quedó por la sopa de letras.
Durante el trabajo de ambas observé nuevamente diferencias en su forma de afrontar las tareas. C. mantuvo un ritmo constante, autónomo y muy organizado, mientras que M. continuó mostrando tendencia a trabajar rápido para terminar antes, aunque en este sesión estuvo más centrada y participativa.
O. tenía también pendiente terminar la actividad del cuento de la semana anterior. Aunque aparentemente finalizó la redacción, el cuento hay que corregirlo porque presentaba bastantes problemas de comprensión de la consigna.
Durante gran parte de la sesión observé que el principal impedimento de O. para realizar las actividades no era la dificultad académica, sino su actitud negativa hacia el trabajo. Repetía constantemente frases como «no quiero trabajar», «no me gustan estos ejercicios» o «quiero hacerlo como yo quiera». Esta actitud condicionó claramente el desarrollo de la sesión y dificultó mucho el avance de las tareas.
En el ejercicio 5 de la ficha anterior dijo que quería utilizar palabras del dictado porque «no le gustaban». Además, presentaba mucha más atención a lo que hacen sus compañeras que a su propio trabajo. Frecuentemente observaba por dónde iban ellas o intentaba compararse continuamente con su ritmo en lugar de centrarse en terminar sus propias actividades.
Cuando intervenía para corregir su actitud o llamarle la atención, solía excusarse o reaccionar riéndose, mostrando poco responsabilidad sobre su comportamiento. Esto hizo necesario intervenir varias veces para reconducir la situación y recordarle las normas de trabajo y respeto durante la sesión.
Uno de los momentos donde más tuve que intervenir fue durante la explicación del cuento. O. decía constantemente que no entendía la actividad porque quería hacer «cuatro cuentos diferentes», uno por cada palabra, ya que afirmaba que hacer un único cuento utilizando las cuatro palabras «era 100% más difícil». Intenté explicarle varias veces la consigna de distintas formas, empleando ejemplos orales y guiándola paso por paso para que comprendiera que debía integrar todas las palabras dentro de una misma historia.
Al final de la sesión afirmó que «ahora sí lo entendía» porque «esta vez se lo había explicado bien», aunque realmente la explicación había sido prácticamente la misma que al principio. Esto me hizo pensar que muchas veces el bloqueo inicial no está relacionado con la falta de comprensión real, sino con el rechazo previo hacia la tarea o la anticipación negativa.
También le expliqué que, si no terminaba la ficha durante esta sesión, tendría que continuarla el jueves. Su respuesta fue directamente que no quería terminar la ficha, lo que volvió a evidenciar una actitud de rechazo hacia el trabajo más que una incapacidad para realizarlo.
Finalmente, O. no comenzó la ficha sobre la ortografía porque no consiguió terminar adecuadamente la anterior, por lo que continuará el jueves.
Objetivos:
- Reforzar la ortografía de la letra «b».
- Trabajar la aplicación de reglas ortográficas básicas.
- Mejorar la comprensión de consignas escritas.
- Favorecer la autonomía y la responsabilidad individual.
- Desarrollar la tolerancia al esfuerzo y a tareas que necesiten mayor planificación.
- Observar actitudes y conductas relacionadas con la motivación escolar.
Reflexión: Esta sesión me permitió reflexionar especialmente sobre la influencia que tiene la actitud del alumnado en el rendimiento académico. En el caso de O., considero que gran parte de sus dificultades no se deben únicamente a falta de capacidad, sino a una predisposición negativa hacía las tareas escolares, rechazo al esfuerzo y necesidad constante de atención.
Muchas veces manifestaba no entender actividades que, tras una pequeña guía o insistencia, finalmente sí era capaz de realizar. Esto me hizo pensar en la importancia de trabajar no solo contenidos académicos, sino también aspectos emocionales y motivacionales relacionados con la autonomía académica, la tolerancia a la frustración y la perseverancia.
Por otro lado, la actitud de C. volvió a destacar por su autonomía, organización y compañerismo, mientras que M. mostró una evolución positiva en cuanto a concentración y finalización de actividades.
La necesidad constante de comparación con las compañeras y la búsqueda continua de atención por parte de O. puede relacionarse con la teoría de la motivación y el aprendizaje social de Albert Bandura, especialmente en relación con la autoeficacia. Cuando un alumno percibe que no va a ser capaz de realizar una tarea correctamente, puede desarrollar conductas de evitación, rechazo o dependencia del entorno.
También observé que el esfuerzo positivo y las explicaciones individualizadas ayudan momentáneamente, aunque todavía resulta necesario trabajar estrategias que fomenten una mayor responsabilidad y autonomía frente al trabajo escolar.
Evaluación: La sesión fue útil tanto para reforzar contenidos ortográficos como para observar aspectos actitudinales y emocionales relacionados con el aprendizaje.
C. consiguió completar correctamente tanto la tarea pendiente como la ficha nueva. M. avanzó adecuadamente y únicamente dejó pendiente la sopa de letras. O., en cambio, no logró terminar las tareas previstas debido principalmente a problemas de actitud, atención y rechazo hacia el trabajo.
A nivel general, los objetivos académicos se alcanzaron parcialmente, aunque creo que en futuras sesiones será necesario seguir trabajando especialmente la motivación, la autonomía y la tolerancia al esfuerzo.
Observaciones personales: Esta sesión me hizo reflexionar sobre cómo muchas veces el bloqueo ante las tareas no está relacionado exclusivamente con dificultades cognitivas, sino con factores emocionales, actitudinales y motivacionales.
También observé la importancia de mantener limitaciones claros y coherentes durante las actividades, ya que en ocasiones O. parecía utilizar la negativa constante o las conductas disruptivas como una forma de evitar enfrentarse a tareas que le suponían esfuerzo.
Considero importante seguir reforzando la autonomía y la responsabilidad individual, intentando que comprenda que equivocarse forma parte del aprendizaje y que evitar las tareas o depender continuamente de las compañeras no le ayuda a avanzar.
Además, comentando la situación con mi tutora, me explicó que parte de la actitud de O. se debe a que actualmente las sesiones las realiza únicamente conmigo mientras ella se encuentra en el despacho trabajando con otro alumno. Según me comentó O. parece estar «probando» hasta dónde puede llegar conmigo, observando cuáles son los límites y hasta qué punto puede salirse con la suya o desafiar las normas establecidas. Esto explicaría por qué muchas de sus conductas aparecen especialmente cuando se le llama la atención o cuando percibe que la atención no siempre va dirigida hacia ella.
Esta situación me hizo reflexionar sobre la importancia de mantener límites claros, coherentes y constantes, especialmente cuando se trabaja de forma individual o en grupos reducidos. También comprendí que muchas de sus conductas pueden formar parte de un proceso de búsqueda de referentes y comprobación de autoridad, algo relativamente frecuente en alumnado que necesita una atención constante o que intenta evitar actividades que le generan esfuerzo.
Desde un punto de vista teórico, estas conductas pueden relacionarse con el condicionamiento operante de Skinner, quien explica cómo ciertos comportamientos pueden mantenerse o repetirse en función de las consecuencias que reciben. En el caso de O., algunas conductas disruptivas o desafiantes parecen tener como objetivo obtener atención inmediata, evitar tareas que le resultan difíciles o comprobar la reacción del adulto. Esto me hizo ser más consciente de la importancia de responder de forma firme, coherente y estable, evitando reforzar involuntariamente aquellas conductas que buscan interrumpir la dinámica de trabajo.
Evidencias:

Referencias bibliográficas:
Bandura, A. (1997). Self-efficacy: The exercise of control. W. H. Freeman.
Skinner, B. F. (1953). Science and human behavior. Macmillan.


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